AMERICA,  ESTADOS UNIDOS,  NUEVA YORK

DIARIO: DIA 1 LLEGADA A NEW YORK CITY

esde que volvimos de Bali había pasado un 1 mes aproximadamente, pero ¡que mes mas largo! parecía que el 7 de Diciembre no llegaba nunca.

El despertador sonó a las 4 y poco de la madrugada, teníamos que embarcar en Jerez a las 06:45 con Iberia Express. Llegamos a Madrid prácticamente dormidos, con un espacio de tiempo que nos daba para desayunar y poco mas. Buscamos la puerta de embarque y una señorita de American Airlines nos estaba esperando para hacernos unas preguntas sobre nosotros de forma individual (puro tramite). Embarcamos sin problemas y salimos a nuestra hora. Nuestra sorpresa fue el avión. Sin pantalla para vídeos ni juegos, nos miramos y nuestros pensamientos fueron «bueno jugaremos con el móvil» pero tampoco había clavija para el cargador ¡oh oh! las horas se iban a hacer muy largas…
Nos distrajimos mirando por la ventana 😅 ¡vimos un avión pasar super cerca y rapidísimo! muchas veces cuando voy en el avión pienso, buah pues esto tampoco parece que vaya tan rápido… pero si, va rápido jajaja muy rápido jajaja. Creo que en el próximo vuelo estaré todo el rato mirando por la ventana a ver si veo otro pasar. Después de ocho horas y bastante comida llegamos a JFK. No se porqué pero tenía una fijación con este aeropuerto, me picaba muchísimo la curiosidad, y la impresión fue mas de lo mismo de American Airlines, cutre. Ni me imaginaba eso de la compañía ni del aeropuerto, pero bueno, sabíamos que esto solo eran tramites para llegar al lugar tantas veces deseado.

Llegando a JFK

Salimos y nos encontramos el temido control de aduanas, rellenamos la declaración y la presentamos junto al pasaporte y la ESTA, el señor policia era bastante amable, estuvo riendo con nosotros y dándonos consejos sobre la ciudad. Cuando acabamos pasó lo que tantas veces nos habían comentado que pasaría. Y por si alguna vez os pasa a vosotros no os preocupeis.
Cuando terminamos (pasamos casi de los ultimos por el control) el señor invitó a Jose a que pasara con él a una habitación grande que queda justo al lado del control. A mi como era de esperar no me dejaron pasar y me invitaron a dirigirme a recoger las maletas. Estuve casi 1 hora esperando a que Jose saliera, intenté ponerme en un sitio visible pero con 4 maletas era casi imposible moverme. Junto a mi otra chica que venía en el avión con su marido y sus dos hijos también esperaba. 
Según me cuenta Jose entró en un cuarto enorme, tipo estrado de juicios de los que se ven en las películas americanas, había cerca de 20 personas en su situación, y unos policías estaban sentados por encima de ellos. No le preguntaron nada, no le dijeron nada hasta que a los tres cuartos de hora un funcionario entro en la habitación se llevó varias carpetas y volvió a salir para entregarle el pasaporte y le dijo que ya se podía ir, fin de la historia. No le cogieron huellas dactilares, no le hicieron ningún interrogatorio, y por supuesto no lo metieron en una cuarto y lo trataron como a un delincuente, que es lo que todos pensamos que puede pasar. Así que si alguna vez os pasa no os preocupéis, las casi 20 persona que estaban allí pasaron por los mismos tramites que Jose. ¿Las consecuencias? ninguna, solo que si tienes que hacer un trasbordo lo más probable es que lo pierdas si vas con poco tiempo.

Una vez pasado todos los tramites, esperamos a nuestro chófer, habíamos reservado un «Shuttle Bus» que nunca llegaba. Después de comprar un adaptador (error, lo olvidamos por completo) hacer varias llamada y esperar bajo el frío, por fin apareció. Nuestro bus resultó ser un uber para nosotros solitos. 
Tardamos una hora en llegar al hotel, había un atascazo tremendo tanto fuera como dentro de la ciudad. Llegamos sobre las 4 de la tarde, a las 4:30 anochecía, así que nuestro plan de ver un poquito del sur de Central Park se había fastidiado. pero ¡había muchas cosas que ver! Hicimos el check-in, y descansamos un poco ya que el vuelo se había hecho bastante pesado.

Nuestro hotel el Park Central hotel**** (reserva aqui) se situaba entre Central Park y Times Square, ya era de noche cuando salimos del hotel, así que ¿adivináis cual fue nuestra primera parada? ¡Sii! ¡Times Square! Estábamos ansiosos por verlo, por saber realmente como era después de haberlo visto en tantas películas. Subimos a las escaleras rojas para ver la panorámica de la plaza y era increíble, tantas luces de tantos colores dando vueltas ¡era una pasada! De repente el estomago empezó a rugir y subimos a comer al McDonald’s que hay en la plaza, la zona de restaurante está en la primera planta, así que puedes ver Times Square desde arriba. Recuerdo estar comiéndonos las hamburguesas y estar pensando, ¡Estoy aquí! ¡En Nueva York! ¡Pellizcarme!

Times Square

Salimos del McDonald`s y pusimos rumbo a Rockefeller Center, por el camino nos topamos con una guirnalda de luces enormes, la había visto en Instagram pero no pensaba que estuvieran tan céntricas, yo parecía una niña pequeña ¡Mira las luces! ohh y ¡Mira las bolas rojas! si ahí al lado estaban las famosas bolas rojas que ya son casi un símbolo de la navidad neoyorquina, estuvimos un rato haciéndonos fotos y cuando nos dimos la vuelta ¡oh! el Radio City Music Hall estaba flipando jaja no podía haber mas cosas por metro cuadrado que tuviera planeado visitar. Me iba a comer media lista de «cosas navideñas que ver» en menos de 10 minutos 😂 

Radio City Music Hall

Cruzamos por el atestado paso de peatones del Radio City para seguir rumbo a Rockefeller, por el camino vimos la entrada del Top of the Rock. Teníamos planeado ir al día siguiente al atardecer. Aunque tengas la New York Pass, New York city pass o similares si quieres una hora en concreto debes ir a canjear tu pase con tiempo. Nosotros queríamos subir a las 16:00 para ver la puesta de sol. Cuando llegamos la chica nos dijo que para las 16 horas ya no le quedaban (eran las 18:00 del día anterior) que nos podía dar para las 14:30, podíamos entrar hasta las 14:45 y podíamos quedarnos arriba todo el tiempo que quisiéramos. No lo dudamos y canjeamos nuestra city pass. (ver mas sobre City Pass)

Cuando salimos por fin llegamos a Rockefeller Center, atestado de gente, andabamos tropezandonos pero era todo tan de pelicula, una estampa tan bonita, con las banderas ondeando. Si he de decir que pensabamos que la pista de patinaje era mucho mas grande y los angelitos mas altos. Nos giramos y sin querer vimos el espectaculo de musica y luces que los grandes almacenes Saks montan cada año en su fachada.

Rockefeller Center

Como habíamos comido en McDonals no teníamos nada de hambre, lo que si estábamos era muy cansados. Así que nos fuimos al hotel a descansar, al día siguiente había que madrugar.

En el proximo post nos adentraremos mucho mas en Midtown y os contare muchas cositas

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